Inicio Noticias Detector de baches con el nuevo Ford Focus

Detector de baches con el nuevo Ford Focus

137

El mal estado del firme en las carreteras es un problema que puede acarrear graves consecuencias, siendo en algunas ocasiones el motivo principal de un accidente de tráfico.

Ford ha dado un paso más en su apuesta global por la Seguridad Vial y ha implantado una novedosa tecnología que detecta los baches y las alteraciones del firme por donde circulamos con nuestro automóvil, y la ha incorporado al nuevo Ford Focus

El sistema detecta de inmediato cuando la rueda se hunde en el bache y ajusta de forma automática la suspensión para que el neumático no tenga tanto recorrido hacia el interior del bache.

Debido a que el neumático y la rueda no se hunden tanto, no golpean el lado opuesto del bache con tanta fuerza. La suspensión trasera puede responder incluso más rápido que la delantera, con una señal de la rueda delantera que proporciona un preaviso a la rueda trasera antes de que llegue al bache. Todo esto sucede en una fracción de segundo.

El nuevo sistema de detección de baches Focus es una tecnología opcional de Amortiguación Controlada Continua, que revisa cada 2 milisegundos la suspensión, el chasis, la dirección y los frenos, y ajusta las respuestas de la suspensión del vehículo para hacer posible una conducción más fluida.

Ford desarrolla sus sistemas de suspensión utilizando una carretera diseñada específicamente en las instalaciones de pruebas de la compañía en Bélgica, que cuenta con réplicas precisas de algunos de los peores baches y obstáculos en carretera de todo el mundo.

Los ingenieros perfeccionan aún más los sistemas con cientos de horas de pruebas en una amplia gama de carreteras públicas europeas, registrando cargas y esfuerzos con equipos similares a los que utilizan los sismólogos para estudiar los terremotos.

Los conductores de muchas regiones de Europa se enfrentan a una “crisis de baches”, agravada este año en algunas zonas por la masa de aire “Bestia del Este” proveniente del Ártico, que ha traído temperaturas gélidas que han contribuido, aún más, al deterioro de las superficies de las carreteras.

Las carreteras con baches no sólo hacen que los viajes sean incómodos: los impactos con baches profundos también pueden causar daños a las ruedas, los neumáticos y los sistemas de suspensión del vehículo, lo que conlleva grandes gastos en concepto de reparaciones para los propietarios de automóviles.