Inicio Novedades Auto Nuevo Ford Focus Vignale: ¿el anti-Golf? (3ª parte)

Nuevo Ford Focus Vignale: ¿el anti-Golf? (3ª parte)

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Una vez probados el Focus ST-Line de gasolina con motor 1.5 Ecoboost de 182 caballos, y el Titanium con motor diésel 1.5 Ecoblue de 120, llegaba el turno para el gran arma de la marca para competir con el Golf, el Focus Vignale.

Este monta un propulsor diésel Ecoblue (TDCi) de 2 litros, 150 caballos y cambio automático. De entrada, se percibe un gran trabajo a nivel de acabados en el interior. El cuero de los asientos es suave y tiene unas perforaciones que ayudan a los que sudamos con facilidad. Los asientos sujetan bien al conductor y al copiloto y es fácil coger la posición de conducción.

Para ir tranquilo, el cambio automático está bien configurado, como decíamos en el anterior artículo. Pero como el recorrido pensado por Ford volvía a ser de montaña, activamos las levas en el volante para dar un poco más de brío al conjunto.

Tras un atajo hasta la zona de Peymeinade, muy ceca de Grasse, empezamos un ascenso hasta la zona de Andon, por ese tipo de carreteras alpinas con cortes en la roca y caídas libres que dan vértigo, por lo que lo ideal es centrarse en lo que tenemos delante.

Por un corto rato, perseguimos a unos de los colaboradores de la marca, que probaba un Mustang descapotable, y en las zonas más retorcidas, el Focus es capaz de mantenerle medianamente el ritmo, aunque en cuanto llegan las zonas rectas, el Mustang se aleja y proseguimos la ruta en solitario. Las horquillas son pan comido para un coche un palmo más equipado y más solvente que el mencionado Titanium del segundo escrito sobre el nuevo Focus, los frenos dan algo más de margen en el pedal que el ST-Line y aun siendo algo más pesado que el diésel de 120 caballos, la respuesta general es superior a la media.

Tras pasar el puerto correspondiente, viene la zona de bajada y a la altura de Caussols se suceden un puñado de curvas enlazadas de velocidad media/rápida y, aun sin pasar el límite establecido de velocidad (por algo impulsamos la campaña “0 accidentes”) atacamos sin dudar las curvas y contracurvas y el Vignale responde sin inmutarse y sin hacer ningún tipo de movimiento extraño. El volante transmite la suficiente información, y la respuesta del motor es muy buena, en todo momento.

La última consideración del apartado dinámico es la conducción semiautomática de nivel 2, englobada en el sistema Ford Co-Pilot 360. El Focus Vignale viene equipado con cámaras y sensores que nos ayudarán en todo momento. Recordaréis que en el anterior artículo hablaba de la pantalla Head-Up Display, una pantalla transparente en línea con el volante que nos daba información básica de nuestro viaje. Pues la cámara frontal, por ejemplo, lee las señales de tráfico para actualizar al momento el límite de velocidad en el que nos encontramos.

Además de las ayudas al aparcamiento o al tráfico cruzado, y los faros LED que adaptan su luminosidad para no deslumbrar a aquellos que vienen en dirección contraria, sin por ello perder nosotros visibilidad, si conducimos de noche, el aspecto circulatorio de seguridad que más usaremos será el que combina la velocidad de crucero con el asistente de mantenimiento y centrado de carril con el que, además, se puede configurar la distancia al vehículo que nos precede.

Combinados estos tres elementos, y sin quitar las manos de volante (0 accidentes), el coche corrige su trayectoria solo para mantenernos siempre en el centro del carril en el que estamos, al tiempo que mantiene la velocidad, si vamos solos, o la reduce si el coche que nos precede también lo hace. Es ideal para todos aquellos trayectos que muchos hacemos a diario, en los que hay circulación intensa y vamos con nervios por no llegar a tiempo o por la mala educación de los demás (tal que así). El sistema funciona fantásticamente y aunque al principio nos cueste un poco adaptarnos a lo que puede hacer el coche, es un gran añadido para prevenir percances.

Si todo este recorrido de 75 kilómetros por montaña -con zonas rápidas y lentas, curvas enlazadas, horquillas, zonas urbanas e interurbanas, y yendo solo o acompañado por tráfico- puede hacerse algo tedioso, el sistema de audio de Bang & Olufsen, de fácil conexión por bluetooth -aunque un poco confuso encontrar la opción para escuchar tu música, si conectas el móvil o el dispositivo correspondiente- nos ayuda a mantenernos alerta y a disfrutar del placer de la conducción. Un sistema que requiere poquísimas -o ninguna- modificaciones para escuchar como es debido tu música, es un buen sistema.

Parrilla distintiva, en el Vignale / ACPhotoCorse

¿Es el Focus Vignale un rival para el Golf? Totalmente; ¿Está al mismo nivel de conducción, equipamiento y calidad? Sí. Hay algún que otro detalle que podría mejorarse, como la interfaz de la pantalla táctil y que el marco de esta parezca menos de plástico, pero por lo demás, el precio de esta versión, superior a los 30.000 euros, está justificado; Dinámicamente, ¿es mejor que el VW? En cuanto a deportividad, Ford siempre ha acostumbrado a tener mejores chasis que los VW. En este caso, parece que sigue la tendencia. En cuanto a confort, está a la altura.

¿Veredicto final? El Focus ha dado un gran paso adelante. Atrapa por el diseño, por el interior y por la oferta de equipamiento y motores. Lo tiene todo para ser el líder de su segmento.