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Recarga de alto rendimiento en los Audi e-tron

Generalmente, la mayoría de los procesos de recarga de un coche eléctrico se realizan en casa o en el trabajo, donde el factor tiempo no juega un papel sustancial.

Por el contrario, en un viaje de larga distancia cada minuto cuenta, y la carga rápida es esencial. Tras una parada, el vehículo debería estar listo de nuevo para la siguiente etapa lo antes posible.

Por este motivo Audi ha pensado en los clientes que se centran en el valor de la capacidad de carga pico que admite su coche eléctrico; aunque la utilidad de este valor es limitada cuando se trata de evaluar el proceso de recarga en un terminal de carga rápida.

Audi e-tron en recarga rápida

Velocidad de carga: factor fundamental

La alta velocidad de recarga (kWh/minutos de recarga) durante todo el proceso es esencial para conseguir que dure poco tiempo. En otras palabras: la capacidad de cargar la batería con una potencia elevada debe estar disponible durante el mayor tiempo posible mientras se realiza el proceso de recarga.

Los modelos Audi e-tron cobran ventaja en el actual ámbito de competencia por el alto rendimiento del proceso de recarga de la batería, aunque existan en el mercado modelos que ofrecen una potencia de carga pico superior.

La diferencia está en los detalles: la capacidad del sistema de carga rápida HPC (High Power Charging) para proporcionar la máxima potencia de salida posible en el terminal de carga puede ser un requisito previo necesario, pero no es el único factor crucial.

Esquema de la batería de Audi
Liquid cooled lithium-ion battery

Audi y su batería de iones de litio

De esta forma, en un Audi e-tron, gracias a una curva de carga ideal con el máximo de potencia disponible durante un largo período de tiempo, la velocidad de carga es el criterio más importante en lo que respecta al rendimiento y, en última instancia, garantiza una duración corta del proceso completo de recarga.

Por ello, la autonomía que pueda recargarse durante un período definido de tiempo, por ejemplo en diez minutos, es tan importante como el consumo medio en el cálculo del tiempo de un viaje.

La batería de iones de litio de los modelos Audi e-tron 55 tiene una capacidad nominal de 95 kWh (86,5 kWh netos) y ha sido diseñada para un largo ciclo de vida. Su elaborado sistema de gestión térmica constituye la base para un rendimiento equilibrado y una larga vida útil.

Control de la temperatura

La refrigeración líquida asegura que la temperatura de las baterías permanece en el rango óptimo de entre 25 y 35 grados centígrados incluso cuando se exigen las máximas prestaciones o cuando en el exterior las temperaturas son muy bajas.

Los cuatro circuitos cuentan con un total de 40 metros de líneas de refrigeración, por las que circulan 22 litros de refrigerante. Durante la carga con corriente continua y 150 kW de potencia, el refrigerante disipa el calor que se genera como resultado de la resistencia eléctrica interna de la batería.

Ubicación de la batería en el Audi e-tron
Cooling the lithium-ion-battery via the chiller

El núcleo del sistema de refrigeración está confeccionado con perfiles extruidos formando una estructura visualmente comparable a un somier de láminas, que se fija a la carcasa de la batería desde la parte inferior.

Para ello, se utiliza un adhesivo térmicamente conductivo de nueva concepción. El espacio entre la carcasa y cada módulo de celdas se rellena de un gel termoconductor que transfiere de forma uniforme el calor residual producido por las celdas de la batería al refrigerante a través de la carcasa.

La separación entre los distintos elementos que transportan el refrigerante y las celdas de la batería aumentan la seguridad del sistema. Otro efecto positivo de este elaborado diseño es la alta resistencia que ofrece en caso de accidente.