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Audi skysphere, el futuro ya es una gran realidad

Audi skysphere concept es el nombre del convertible biplaza con propulsión eléctrica cuyas líneas conducen al diseño de los Audi del mañana más inmediato.

Audi skysphere concept es el nombre del convertible biplaza con propulsión eléctrica cuyas líneas conducen al diseño de los Audi del mañana más inmediato.

Con este concept car la marca de los cuatro aros nos muestra su clara visión del segmento de lujo del mañana, en el que el interior se convertirá en un espacio interactivo y el vehículo en una plataforma para vivir experiencias únicas. Esto será posible gracias a la conducción autónoma, a un revolucionario rediseño del habitáculo y a un completo ecosistema digital.

El Audi skysphere es el primero de una trilogía de concept cars de la marca que van a servir para marcar las líneas de producción de sus próximos modelos premium. En unos días se dará a conocer el Audi grandsphere y, a partir de 2022 tendremos todos los detalles del Audi urbansphere.

Dos coches en uno

Para proporcionar a los pasajeros la máxima libertad, el Audi skysphere concept se diseñó en base a dos experiencias de conducción: la que transmiten un gran turismo y un deportivo. Para ello recurre a una característica técnica espectacular: una distancia entre ejes variable.

Unos motores eléctricos y un sofisticado mecanismo, con componentes de la carrocería y el chasis que se deslizan unos dentro de otros, permiten modificar la batalla y la longitud exterior del coche un total de 250 milímetros. Al mismo tiempo la distancia libre al suelo se ajusta en 10 milímetros, para mejorar el confort y el comportamiento dinámico.

Con solo accionar un botón, el conductor del Audi skysphere puede elegir su propia experiencia. Por un lado, conducir un e-roadster de 4,94 metros de longitud en modo “Sport” con una distancia entre ejes reducida, beneficiándose de la agilidad -a pesar de las dimensiones del vehículo- que otorga la dirección en el eje trasero.

O dejarse llevar por un GT de 5,19 metros en el modo de conducción autónoma “Gran Turismo” disfrutando del cielo como techo, del máximo espacio y de los servicios que ofrece el completo ecosistema digital integrado. En este segundo modo el volante y los pedales se desplazan hasta quedar ocultos, y la sensación de espacio en el concept car abre un abanico de posibilidades completamente nuevo para un descapotable tan deportivo.

Las líneas marcan la diferencia

En su presentación los responsables del nuevo Audi skysphere reconocieron que para buscar el vehículo de lujo del futuro se inspiraron en el majestuoso pasado de la firma, en concreto en el Horch 853 descapotable de los años 30.

Al referirnos a sus dimensiones, con 5,23 metros de longitud frente a 5,19, y 1,85 metros de anchura frente a 2,0, es fácil ver la similitud entre el legendario Horch 853 descapotable y el Audi skysphere.

Sin embargo, la diferencia más llamativa en el Audi skysphere se encuentra en la altura: el Horch, con su icónico diseño, alcanza hasta 1,77 metros, según la forma de la carrocería; mientras que su descendiente autónomo, el Audi skysphere, se queda a 1,23 metros del asfalto en modo Sport, bajando la posición del centro de gravedad y optimizando la aerodinámica. El concept car rinde culto al modelo clásico sin quedarse en una mera reinterpretación retro.

En el frontal, aunque ya no hace las veces de rejilla de ventilación para el radiador, destacan claramente la típica parrilla Singleframe de la marca y el emblema iluminado de los cuatro aros con un diseño tridimensional. Toda la parrilla y las superficies adyacentes laterales están diseñadas con elementos LED blancos que actúan como un auténtico escenario de efectos visuales, tanto en lo referido a efectos funcionales como a las secuencias que tienen lugar cuando el vehículo se abre y se cierra.

Una atenuación suave y una luz estructurada con un pulso rítmico producen un efecto elegante. Al mismo tiempo las luces diurnas en las secciones laterales delanteras otorgan a los grupos ópticos una “mirada” decidida y enfocada. Si se modifica la distancia entre ejes, los LED en la parte delantera y la trasera muestran una secuencia dinámica compuesta especialmente para ello.

La parte trasera del Audi skysphere también está dominada por una superficie LED controlada digitalmente que se extiende a lo ancho del vehículo, mientras el resto de la superficie cuenta con innumerables LED rojos que se esparcen como si fueran rubíes. Cuando se encienden y apagan los grupos ópticos traseros, los reflejos crean efectos dinámicos de iluminación y sombras.

Al modificar la distancia entre ejes y, por lo tanto, el modo de funcionamiento de GT a Sport, también cambia la firma lumínica, enviando una clara indicación del carácter del Audi skysphere concept, especialmente en la zona alrededor de la parrilla Singleframe.

465 kW de potencia eléctrica

Las nuevas tecnologías, como la electrificación, la digitalización y la conducción autónoma, nos han permitido crear una experiencia que va más allá de la que ofrecen los típicos roadsters de hoy en día”, declara el responsable del proyecto en Audi, Gael Buzyn.

Un motor eléctrico situado en el eje trasero se encarga de suministrar la potencia a las ruedas de este eje. Con una potencia de 465 kW (632 CV) y un par máximo de 750 Nm, el roadster, que apenas pesa alrededor de 1.800 kg, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 4 segundos, gracias también a un reparto de pesos que, con el 60% en el eje trasero motriz, asegura una excelente tracción.

Los módulos de la batería están situados principalmente detrás del habitáculo, una configuración ideal para el centro de gravedad y la dinámica del vehículo. El resto de módulos se ubican entre los asientos, en el túnel central del habitáculo del skysphere, una posición que también favorece el dinamismo. La capacidad de la batería es de más de 80 kWh, lo que permite una autonomía de más de 500 kilómetros según la norma WLTP utilizando el programa GT

Suspensión neumática activa

La reconocida tecnología de Audi para el chasis garantiza que la suspensión ofrezca la versatilidad necesaria. En el concept car Audi skysphere se ha implementado la última evolución de la suspensión neumática adaptativa de la marca de los cuatro aros, que cuenta con tres cámaras de aire independientes para proporcionar una base confortable.

Las cámaras individuales se pueden desactivar en caso de conducir de forma deportiva, haciendo que la curva característica del elemento elástico de la suspensión se vuelva más progresiva, reduciendo al mínimo el balanceo y el cabeceo. La carrocería puede disminuir 10 mm la altura al suelo, reduciendo la resistencia aerodinámica, lo que resulta especialmente importante a la hora de recorrer largas distancias.

La suspensión activa del Audi skysphere desempeña un papel fundamental en la versatilidad que presenta el comportamiento dinámico y la manejabilidad del concept car. Una vez en marcha las ruedas se elevan o bajan de forma selectiva para compensar las ondulaciones y las irregularidades de la calzada, como resultado de una simbiosis perfecta entre las predicciones digitales del sistema de navegación y el funcionamiento del sofisticado sistema de control del chasis activo.

Montados en unas aerodinámicas llantas de 23 pulgadas de diámetro, los neumáticos en formato 285/30 ofrecen el equilibrio perfecto entre la idoneidad para los viajes, gracias a su mínima resistencia a la rodadura y un estilo de conducción deportivo, con una gran aceleración lateral y longitudinal.

Dirección a las cuatro ruedas

El Audi skysphere cuenta con suspensiones de paralelogramo deformable en los ejes delantero y trasero, con los trapecios superiores forjados o realizados en fundición de aluminio. Para la dirección se recurre a un sistema by-wire (por cable) que controla el giro de las ruedas delanteras y las traseras.

Al no existir conexión mecánica entre el volante y las ruedas, el conductor puede seleccionar diferentes configuraciones y ajustes de la dirección con apenas pulsar un botón. Esto permite elegir desde una dirección extremadamente directa a una muy confortable, además de modificar la fuerza de auto centrado desde un valor elevado a uno mínimo, por ejemplo para aparcar. La dirección en el eje trasero y la distancia entre ejes adaptativa también contribuyen al reducido radio de giro del coche.

Amplio espacio interior

El Audi skysphere está diseñado para una conducción autónoma de nivel 4, lo que significa que, en determinadas situaciones de carretera y tráfico definidas, el conductor no tiene que intervenir y puede delegar toda la responsabilidad de la conducción en el coche.

Por ello, los elementos de control, como el volante y los pedales, pueden desplazarse hacia una posición invisible y desaparecer por completo. De esta manera los pasajeros, incluido el del asiento delantero izquierdo, disfrutan de una nueva forma de libertad: la de relajarse al aire libre, disfrutar del paisaje y del viento o interactuar con Internet y el mundo gracias a la conexión que permite el ecosistema digital del Audi skysphere.

Si se utiliza en el modo de conducción, el interior se transforma en un cockpit ergonómicamente perfecto. Junto con el chasis y la carrocería, el salpicadero y el panel de control de la consola central también se desplazan hacia atrás.

El conductor del Audi skysphere encuentra todos los mandos, incluidos el volante y los pedales, en la posición más conveniente. Las grandes superficies de las pantallas táctiles situadas en el salpicadero y en la zona superior de la consola central, de 1.415 mm de anchura y 180 mm de altura, se utilizan para controlar el vehículo y los sistemas de infotainment.

En el modo Gran Turismo se pueden mostrar contenidos de Internet, videoconferencias o películas en streaming. Desde los pequeños paneles táctiles de las puertas se puede manejar el aire acondicionado.

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Periodista. Nacido en plena XX Edición de la Subida en cuesta a Montserrat estaba predestinado a ser un apasionado del motor.Más de 30 años dedicado a la Radio, TV, prensa escrita y ahora inmerso en la era digital.Defensa central (ya retirado) en los partidos amistosos de fútbol junto al irrepetible "Káiser" los jueves de Gran Premio en cualquier rincón del mundo.Tras "dejarse" la voz junto a Jesús Fraile en TVE y tener la fortuna de narrar ambos la primera victoria de Alonso en Hungría 2003, decidió que debía dedicarla durante años también al "doblaje".Desde 2014 PitLane para él es mucho más que un programa de motor