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Invierno y conducción, 5 consejos imprescindibles

5 consejos básicos para conducir en invierno

Inmersos en un frío invierno y con los efectos de la tormenta Filomena todavía presentes tras asediar a media Europa, las temperaturas bajo cero, la nieve y el hielo están transformando los paisajes de todo el continente, llevando las imágenes típicas del invierno a otro nivel.

Estos son algunos consejos para ganar en confort y seguridad ante los cristales empañados y las condiciones adversas, y para disfrutar del invierno al volante.

Máxima visibilidad y confort

El vaho, el gran enemigo. El contraste entre la baja temperatura exterior y una más alta dentro del vehículo provoca que se empañen los cristales. Cuando nos encontramos en esta situación, debemos subir la temperatura del aire acondicionado al máximo y orientar los difusores hacia la luna y los cristales.

Es importante no olvidar que la temperatura de confort, esa ideal para viajar en invierno, es de 21,5ºC.

Calentitos sin peligro. Aunque el frío exterior nos pueda tentar a conducir con el abrigo puesto, este dificulta nuestra libertad de movimiento y puede comprometer la seguridad, por lo que la mejor opción es activar los asientos calefactables si disponemos de ellos para aclimatarnos rápidamente.

Este sistema proporciona calidez de forma uniforme en tan solo tres minutos. Debemos activarlos justo al subir al coche y regular su uso según nos vamos aclimatando, evitando utilizarlos de forma prolongada a alta temperatura.

Todo listo y revisado

Como un piloto sobre la nieve. Antes de viajar es recomendable consultar el estado de las carreteras y el recorrido que vamos a realizar.En una carretera nevada, hay que extremar todas las precauciones y anticiparse a situaciones de baja adherencia, como humedad o hielo en el asfalto.

El hielo y la nieve pueden suponer un problema a la hora de conducir si el coche no está bien preparado. Por ello, cuando las previsiones meteorológicas son adversas, es de vital importancia llevar neumáticos de invierno o unas buenas cadenas en el vehículo.

Este sistema antideslizante para las ruedas evita que el coche patine y mejora la adherencia. Aunque al pensar en cadenas de nieve siempre nos imaginamos las clásicas metálicas, también las hay textiles, más ligeras, lavables y fáciles de montar y desmontar. 

¿Deportes de invierno? Transportar bien el material. No todo iban a ser inconvenientes. El invierno también es un gran momento para disfrutar de la nieve. Si tenéis una estación de esquí cerca y las restricciones os lo permiten, podéis desplazaros para practicar algún deporte de nieve en familia.

Lo ideal es trasladarse en un coche grande y con gran capacidad, anclando los esquís o las tablas de snowboard, en sus fundas, en el maletero. Si no, también es una buena opción transportarlos en un accesorio portaesquís en la baca, dirigiendo las puntas de los esquís siempre hacia atrás. 

Todos estos elementos (portaesquís, cofre, maletero lleno…) condicionan la conducción. Y por lo tanto hay que extremar las precauciones. En primer lugar, antes de salir, es clave revisar que la presión de los neumáticos sea la indicada para nuestro coche con peso.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que con el vehículo cargado aumenta el tiempo de frenada, por lo que debemos dejar más distancia de seguridad.

Firmeza y convicción al volante

Una conducción bajo lupa. En una carretera nevada, hay que extremar todas las precauciones y anticiparse a situaciones de baja adherencia, como humedad o hielo en el asfalto. Es muy importante llevar el depósito lleno, ya que en caso de avería o cualquier incidencia, podremos usar la calefacción hasta que llegue la asistencia.

Al circular sobre nieve, se tiene que prestar especial atención a los tramos sombríos de la carretera donde puede haber placas de hielo. Lo importante es mantener la calma y no hacer maniobras bruscas.

Se tiene que mover el volante con la máxima suavidad posible y pisar el freno ligeramente hasta que se rebase la placa de hielo y el coche vuelva a ganar adherencia.

Cuando lleguemos a destino o debamos aparcar, siempre se recomienda dejar el coche en posición ‘P’, de parking, si se trata de un automático y en punto muerto o primera si se trata de un coche con marchas. Cuando se deje el vehículo aparcado a la intemperie.

Levantar las escobillas de los limpiaparabrisas para que no se queden pegados al cristal si cae una nevada o bajan bruscamente las temperaturas es algo totalmente indispensable.