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Carbono neutral, el claro objetivo de Audi en 2025

Audi quiere reducir las emisiones de carbono.

La compañía ha puesto en marcha un gran número de acciones para lograr un balance neutro en emisiones de carbono en el año 2050.

AUDI AG tiene la intención de contribuir con la consecución de los objetivos climáticos de París.

Objetivo Audi: año 2025

Todas las acciones de Audi destinadas a reducir la huella ambiental en los procesos de fabricación y logística se contemplan en el programa ambiental Mission:Zero. Además de los informes iniciales, se incluye un plan sobre la estrategia a seguir en las fábricas de Audi para 2025, centrada en uno de los retos clave: alcanzar la producción de automóviles con una huella neutra en carbono.

Sin embargo, el compromiso con la fabricación sostenible no se limita a los propios emplazamientos: como parte del programa de CO2, Audi y sus proveedores han identificado el potencial de reducción de emisiones de dióxido de carbono dentro de la cadena de suministro, y se ha decidido implementar acciones centradas en los proceso de producción que requieren una utilización particularmente intensiva de energía, como el aluminio, el acero o los componentes de la batería.

Durante el pasado año, Audi fabricó alrededor de 1,8 millones de vehículos en sus emplazamientos de todo el mundo. El objetivo de lograr procesos productivos lo más sostenibles que sea posible es, por lo tanto, una aspiración ambiciosa.

“Un gran porcentaje de las emisiones en el ciclo de vida de un automóvil se generan durante la fase de utilización. Sin embargo, junto con la creciente proporción de vehículos electrificados, estas emisiones se concentran cada vez más en la fabricación”, explica Peter Kössler, Director de Producción y Logística de AUDI AG. 

Aquí es donde, como fabricantes, jugamos un papel decisivo. Al lograr el balance neutro en carbono en nuestros centros de producción y llevar este objetivo también a nuestra cadena de suministro, nos aseguramos de que nuestros automóviles lleguen a los clientes con una huella de carbono menor”. 

La empresa se ha fijado el ambicioso objetivo de reducir progresivamente un 30% las emisiones de CO2 de sus vehículos para el año 2025 a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, tomando como referencia inicial el año 2015.

Menos consumo de energía

La utilización prudente y cuidadosa de los recursos ahorra material y reduce el consumo de una gran cantidad de energía que, de otro modo, sería necesaria para la producción de nuevos materiales. Por ello, la eficiencia de los recursos conlleva a un ahorro de emisiones de CO2. 

La gestión eficiente de los recursos es un factor importante a la hora de reducir nuestras emisiones de CO2 durante el proceso de fabricación, explica Marco Philippi, responsable de Estrategia de Compras. 

Por ello, seguimos un enfoque basado en los puntos clave y nos centramos de forma específica en las áreas en las que el proceso de fabricación requiere grandes cantidades de energía o de material”.

Audi también reduce emisiones en la fabricación de sus baterías.

Debido a la transición hacia la movilidad eléctrica, el porcentaje de emisiones de CO2 atribuido a la cadena de suministro aumenta, porque el proceso de producción de las baterías es particularmente intensivo en carbono. En Audi se prevé que casi una cuarta parte de todas las emisiones de CO2 de aquí a 2025, según el promedio previsto de la flota, se produzcan en esta área.

Por ello, junto a sus proveedores, la marca de los cuatro aros se está ocupando especialmente de las acciones que resultan efectivas en esta etapa temprana de la fabricación.

Ya en el año 2018 la compañía puso en marcha un programa en la cadena de suministro, con el fin de identificar junto a sus proveedores acciones que pudieran llevar a una reducción adicional de las emisiones de carbono.

Estas oportunidades se dan, principalmente, en los circuitos cerrados de materiales; en el progresivo aumento del uso de materiales secundarios, reciclados y plásticos; y en el uso de electricidad verde.

Se prevé que la aplicación de estas medidas, que ofrecen un potencial medio de reducción de emisiones de 1,2 toneladas métricas por vehículo, será plenamente efectiva en 2025.