Inicio Fórmula 1 Gilles Villeneuve, Ferrari y Canadá… han pasado 40 años

Gilles Villeneuve, Ferrari y Canadá… han pasado 40 años

El Gran Premio del Canadá disputado el 9 de octubre del 1977 significó el inicio de la leyenda de Gilles Villeneuve con Ferrari. El piloto llegaba al circuito de Mosport cómo clara apuesta del equipo de Maranello tras los drásticos cambios que habían experimentado con la marcha de Niki Lauda.

El austriaco había decidido no pilotar su Ferrari 312T2 al haberse adjudicado matemáticamente su segundo título mundial con 72 puntos tras la prueba disputada en Watkins Glen (GP USA Este) dónde fue cuarto clasificado y  su gran rival, James Hunt vencedor.

Además Lauda no estaba dispuesto a aceptar los cambios que se estaban produciendo. Enzo Ferrari había nombrado a Marco Piccinini como nuevo ‘‘Direttore Sportivo’’ y Luca Cordero di Montezemolo dejaba ese cargo par ser promocionado por Fiat (ya propietaria entonces de Ferrari) cómo nuevo máximo responsable de comunicación de la marca automovilística italiana.

Eso provocó que Gilles Villeneuve recibiera la llamada para ocupar la vacante en el Ferrari de Lauda. El canadiense había participado el 16 de Julio de ese mismo año en el Gran Premio de Inglaterra en Silverstone, al volante de un McLaren M23 Ford Cosworth DFV con el se clasificaría 11º en carrera tras haber marcado el 9º mejor tiempo en parrilla.

No tenía dorsal asignado para competir con Ferrari, y no quiso utilizar el número 40 con el que había participado en Silverstone. En Maranello decidieron que el 21 podría ser perfecto y lo colocaron rápidamente sobre el 312T2 en un guiño directo a lo que había sucedido con Lauda, ya que el austriaco lucía el 11 en ese mismo coche.

Tras las primeras vueltas de Gilles con el 312T2 en Mosport, ya dejó claro su “espíritu competitivo” con unas declaraciones muy impresionantes…

“Es tal vez lo más complicado que he hecho en mi vida,” comentaba Villeneuve a la prensa. “No me puedo creer lo mal que se conduce este coche. El motor excelente, los frenos geniales y la caja de cambios también… pero el chasis… es cómo pilotar encima de un cerdo.”

La unión Villeneuve-Ferrari empezaba así, en Canadá con unas declaraciones impactantes para un debutante con el equipo de Maranello. Gilles acabaría 12º en la prueba tras salir 17º en parrilla.

Apenas quince dias más tarde, Ferrari volvía a confiar en él para la última prueba de la temporada, el Gran Premio de Japón en Fuji, el 23 de octubre, donde por accidente no pudo acabar la carrera tras haber marcado el 20º puesto en la parrilla de salida.

Para entonces en Maranello ya tenían claro que Villeneuve era su piloto. Pues además en mensaje directo para Lauda, decidieron que en Fuji Gilles no luciera el 21 en el 312T2 sino que llevara el 11, el dorsal de Niki, con el que ese coche se había proclamado campeón del mundo esa misma temporada 1977.