Inicio Motorsport 400 carreras para Mercedes: historia breve de la marca en el DTM

400 carreras para Mercedes: historia breve de la marca en el DTM

 

Este fin de semana empieza el Campeonato Alemán de Turismos (DTM), en el que Mercedes tiene una larga tradición. No en vano, la del domingo será la carrera número 400 de la marca de Stuttgart.

Como comentamos en diferentes entradas, enlazadas al final de este texto, en 2017 se estrena una nuevo tipo de coche, con menor carga aerodinámica pero mayor agarre mecánico, y un alerón posterior con DRS más parecido al de la F1, con dos planos que se separan, en vez de que toda la pieza caiga hacia atrás.

Con estos cambios, amén de una potencia que se ha aumentado en casi un diez por ciento con respecto a la generación anterior, los nuevos coches han ido dos segundos por vuelta más rápidos.

La historia de Mercedes en el DTM se remonta a 1985, cuando el alemán Lepold Gallina participó de manera privada sin éxito con una unidad del Mercedes 190 E 2.3-16.

No obstante, Mercedes vio en el pequeño 190 una de sus vías para volver a la competición después de 30 años de estar apartada, tras el trágico accidente de las 24 Horas de Le Mans de 1955.

En 1986, dos equipos apoyados por fábrica, el Kessel y el RSM Marko (de Helmut Marko, el actual asesor deportivo de Red Bull Racing), lograron dos victorias y tres podios con el piloto estrella del RSM, Volker Weidler, quien acabó como subcampeón por detrás del danés Kurt Thiim, con Rover.

Un solitario podio en 1987 dio paso a la vuelta oficial de Mercedes a la competición en 1988, a través de su preparador oficial, AMG. Pese a que la primera victoria de Mercedes ese año fue para el galo Dany Snobeck, quien corría con su propio equipo, AMG se sobrepuso a continuos problemas de suspensión y gomas para conseguir dobletes en el Avus berlinés y en Hungría.

Durante los siguientes tres años, Mercedes presentó el 190 Evolution 1 y Evolution 2. Pese a que, en un principio, el E1 tuvo una fiabilidad más bien frágil, cuando las cosas salían bien, la marca obtenía resultados. De todos modos, BMW con el M3, y luego Audi con el V8, frenaron las aspiraciones de los de Stuttgart, quienes hasta 1992 no verían cómo su menudo 3 volúmenes lograba el título, con el legendario Klaus Ludwig.

 

A partir de ahí, dos títulos más con el Clase C AMG de 1994 y 1995, con Ludwig y Bernd Schneider, situaron a la marca como el ‘enemigo’ a batir por Alfa Romeo y Opel, en una época -la de la Clase 1 de los turismos- en que Mercedes llegó a desplegar un arsenal deportivo y tecnológico a la altura de muy pocos fabricantes. Célebres fueron las palabras de Schneider de cómo el Clase C disponía de un sistema interno de lastres que permitía cuidar mejor de las gomas, a condición de que los pilotos no pasasen por encima de los pianos, o el sistema de gestión electrónica no funcionaría correctamente.

En la vuelta del DTM, en el año 2000, Mercedes fue la marca dominante, por encima de Opel y Audi, logrando los títulos de 2000, 2001 y 2003, con Schneider y las distintas versiones del Clase C Coupé, mostrándose la montura igual de competitiva con dos reuniones por fin de semana que con una.

2005 con Gary Paffett (en dura pugna con Mattias Ekström) y el quinto título del gran Schneider en 2006, dieron paso a un trienio sin títulos de pilotos, aunque en 2008 y 2009 se lograron los de marcas.

En 2010 se volvió a lograr el doblete de pilotos y marcas, con la victoria del escocés Paul Di Resta, quien además se vio escoltado en la clasificación por Gary Paffett y Bruno Spengler.

2011, último año de los modelos de cuatro puertas, vio cómo Audi devolvía el doblete a la marca de la estrella, antes de la vuelta de los coupé, de estética más agresiva y atractiva, en 2012.

Mercedes no volvería a saborear el éxito hasta 2015, con el actual piloto de Sauber Pascal Wehrlein, quien además de conseguir su cetro, ayudó a Mercedes a lograr el de equipos (sí, ese fue el año del “échalos fuera” de Audi en la prueba del Red Bull Ring, por el que se les quitaron más de 60 puntos, pero la propia marca de Ingolstadt reconoció haber cometido más errores que ése, lo que dio la razón a los que pensábamos que Mercedes y Werhlein hicieron un gran trabajo).

En 2016 no se lograron títulos, pero la marca introdujo la actual carrocería de los Coupé que con los convenientes cambios, se ha adaptado a la normativa de 2017. Robert Wickens, en dos ocasiones, y Paul Di Resta, Lucas Auer, en una, fueron los pilotos de la estrella que más brillaron, el año pasado.

En total, y hasta el momento, en 398 carreras disputadas, Mercedes ha logrado 175 victorias (que incluyen 101 dobletes), 122 poles, 520 podios, 180 vueltas rápidas y 1.596 puntos.

No hay duda de que, con Mercedes, el DTM ha sido -y sigue siendo- más emocionante.

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Periodista. Nacido en plena XX Edición de la Subida en cuesta a Montserrat estaba predestinado a ser un apasionado del motor. Más de 30 años dedicado a la Radio, TV, prensa escrita y ahora inmerso en la era digital. Defensa central (ya retirado) en los partidos amistosos de fútbol junto al irrepetible "Káiser" los jueves de Gran Premio en cualquier rincón del mundo. Tras "dejarse" la voz junto a Jesús Fraile en TVE y tener la fortuna de narrar ambos la primera victoria de Alonso en Hungría 2003, decidió que debía dedicarla durante años también al "doblaje". Desde 2014 PitLane para él es mucho más que un programa de motor