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Juan Tamariz, cita obligada con la ilusión en el Tivoli

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Juan Tamariz ha regresado a Barcelona para llenar de ilusión y simpatía todas y cada una de las actuaciones que tiene previstas en el Teatre Tivoli hasta el próximo 16 de Junio

Según la RAE magia es:

Del lat. magīa, y este del gr. μαγεία mageía.

Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.

Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.

De nada nos sirve esta definición para calificar a la verdadera magia que Juan Tamariz realiza sobre el escenario desde hace 7 decenios y que no deja de ensayar diariamente.  Desde que tenía seis años entrena y entrena, en jornadas de más de ocho horas, en una lucha apasionada contra el tiempo.

Hace poco en una entrevista el propio Tamariz reconocía:  “Es lo segundo que hago al despertarme; primero me rasco un poco y luego cojo la baraja”.

El maestro Tamariz despliega en su espectáculo una magia blanca llena de imaginación y complicidad con el público que sin parpadear observa una y otra vez su gran habilidad para “cambiar” la percepción de los objetos. Un público entregado que no deja ni un instante de mantener el brillo en la mirada y la sonrisa en los labios ante la agilidad verbal y mental que Juan Tamariz exhibe a lo largo de más de 90 minutos.

Un espectáculo renovado que cuenta con la presencia también de Consuelo Lorgia (la esposa de Juan Tamariz) y el Mago Alan, pero que mantiene la esencia de la gran magia que siempre ha desplegado Tamariz a lo largo de su exitosa carrera.

Su violín “mágico” sonó con la mejor afinación en todos los rincones del Teatre Tivoli ante un aforo repleto que no dudó en ovacionar puesto en pie el gran trabajo del “maestro”, no sólo por la “ilusión” o la “magia” vividas sino también en especial por su gran virtud de conseguir que al verle actuar todos olvidaran los “sinsabores” diarios y se “dejaran llevar” por su blanca y cálida luz.