Inicio Ocio The Psychedelic Furs mantienen viva su particular leyenda en Barcelona

The Psychedelic Furs mantienen viva su particular leyenda en Barcelona

En el post-punk británico aparecieron grupos como setas, pero solo un puñado tuvo una carrera sólida que les permitió salir no solo de sus regiones, sino girar por Europa y Estados Unidos con asiduidad. El referente estilístico fue Siouxsie and the Banshees, de quienes bebieron Joy Division, Bauhaus, U2, The Cure (obviamente, teniendo en cuenta que Robert Smith tocó con ellos en dos etapas), Simple Minds y, entre otros muchos más, The Psychedelic Furs.

Tim Butler – Richard Butler / Foto: Abel Cruz

Los Furs, muy influenciados también por Bowie -de quien el vocalista de la banda, Richard Butler coge muchos gestos y ademanes-, representaron la cara más elegante y decadente del movimiento (abreviando, porque hay muchos matices y seguro que los que leáis esto, si os va el grupo, podréis hacer mil y una aportaciones al respeto). Tras una primera etapa muy dada a la improvisación, cuando el grupo decidió poner orden en sus composiciones, el resultado, a pesar de una evidente agresividad, exudaba una elegancia, una quietud y una aura contemplativa que fue yuxtaponiéndose a melodías más coloristas y de una psicodelia actualizada a los tiempos a medida que el grupo crecía a nivel compositivo y técnico.

Rich Wood – Mars Williams / Foto: Abel Cruz

Varios años de intenso trabajo les granjeó un nivel de aceptación en continuo crecimiento, en especial en Estados Unidos –aunque les fue imposible superar a U2, con quienes tuvieron una velada guerra comercial hacia mitad de los 80–, y al igual que Simple Minds, en cuanto el cine de la época les dio la oportunidad, dieron en la diana y saltaron a la liga de grandes recintos americanos de la época, mientras en Europa se les negligía cada vez más.

Mars Williams – Richard Butler / Foto: Abel Cruz

Incapaces de sobreponerse a la eclosión del grunge de 1991, el grupo se separó. Pese a todo, el núcleo del grupo –los Hermanos Richard y Tim Butler, y el guitarrista John Ashton– se reunió en 2000 y desde entonces, aunque Ashton se retiró, los Butler han continuado girando, reclutando antiguos miembros de los Furs tanto de pleno derecho, como integrantes en sus distintas giras, como nuevos músicos. Habituales del circuito de salas medias de Estados Unidos, cada año pasan varios meses viajando por los EE.UU. donde siguen llenando recintos y donde, últimamente, han girado con otro legendario grupo de los 80 con los que tienen bastante que ver, The Church.

Mars Williams / Foto: Abel Cruz

Pese a su continuada actividad, los Furs siguen viniendo con menor frecuencia a Europa. En el caso de España, el grupo no venía desde 2010 (si no me fallan los datos), y a Barcelona desde 2008. De esa formación, solo siguen los Butler y el saxofonista Mars Williams. En 2018, los de Londres aterrizaban en plena gira europea de lo que han llamado “The Singles Tour”.

Mars Williams – Richard Butler – Tim Butler / Foto: Abel Cruz

¿Y qué iban a tocar? Pues singles, aunque no del todo. En el grupo, son conscientes que un repertorio no puede ser tan previsible y por ello añadieron algunos temas populares de su discografía.

Rich Wood / Foto: Abel Cruz

“Dumb Waiters”, de su segundo disco, “Talk, Talk, Talk” abrió la velada, la última canción de los Furs donde Richard Butler imitaba a John Lydon de los Sex Pistols en su agresividad al micrófono. La tensión de este tema se mantuvo con “Into You Like A Train”, “Highwire Days” y “President Gas”, todas ellas de su periodo de expansión de 1981 a 1984. Ninguna de estas tres fue single, en su día.

Rich Wood – Richard Butler / Foto: Abel Cruz

La senda de los sencillos se retomó con tres ases: “The Ghost in You”, donde brillaron los teclados de Amanda Kramer, “Mr. Jones” y su mayor hit en los EE.UU., “Heartbreak Beat”.

Rich Wood- Mars Williams- Paul Garisto / Foto: Abel Cruz

“Sister Europe”, el tema/single más antiguo que tocaron en Barcelona, y “No Easy Street”, de 1982, formaron la bisagra del bolo, mostrando dos facetas de la elegancia de The Psychedelic Furs. La primera, escrita como un conglomerado de imágenes que intentaban captar la tristeza de Butler cuando, en su día, su novia se mudó a Italia, en mi opinión ha acabado por ser testigo de la influencia del Bowie de la mal llamada “Trilogía de Berlín”, cuando el desaparecido genio experimentó con la música ambiental y un soul que dotaba de un cierto aire de misterio y de nocturnidad a sus temas; la segunda sigue una senda similar, pero es más urbana, melancólica y dramática. En ambas brilló el saxofón improvisativo de Williams, tanto desde la perspectiva más radical y psicodélica (“Europe”), como desde la expectante y de la incertidumbre (“Easy Street”).

Tim Butler / Foto: Abel Cruz

De ahí en adelante, la banda combinó la garra de melodías como “Only You and I” o “Imitation of Christ”, con la sensibilidad pop de “Don’t Be A Girl” o el que podría haber sido su primer gran hit, “Heaven”, de no ser por una errónea estrategia de CBS, su discográfica de toda la vida, en 1984.

Mars Williams / Foto: Abel Cruz

Los bises se consagraron a uno de sus temas más explosivos y psicodélicos, “India”, menos histérica que antaño pero más efectiva; y su gran clásico, “Pretty in Pink”, tema con el que acabaron el concierto, con Razz 2 convertido en una gran fiesta, desde hacía varias canciones.

Tim Butler / Foto: Abel Cruz

Hace 17 años que The Psychedelic Furs no componen temas nuevos. De todas maneras, visto lo visto en Barcelona, no les hace falta, ya que saben jugar con y maximizar las cualidades de su discografía. Ahora, no estaría mal editar un directo oficial que recopilase todos esos clásicos en sus versiones actuales para atestiguar el oficio y la versatilidad de la formación actual…