Inicio WRC Loeb suma un 8º Montecarlo en modo leyenda

Loeb suma un 8º Montecarlo en modo leyenda

La actuación de Sébastien Loeb en el Rallye de Montecarlo 2022 es digna de ser exhibida en los cines de todo el planeta al más puro estilo “super-producción” hollywoodiana.

Con 47 años de edad, y apenas una semana después de participar en el Dakar, llega a Mónaco y se sube al nuevo Ford Puma Rally1 del equipo M-Sport para realizar un “Monte” histórico junto a su nueva compañera en el asiento de la derecha: Isabelle Galmiche.

Loeb condujo muy concentrado toda la prueba.

Jaque de Ogier

La guerra con su gran rival Sébastien Ogier les había llevado a ambos a una última etapa del Montecarlo 2022 dónde la ventaja recaía del lado del piloto de Toyota. En parte gracias a un cambio estratégico de los neumáticos el sábado, al ver lo que había elegido Loeb.

Precisamente al finalizar la etapa y antes de regresar a Mónaco ambos tuvieron ocasión de comentar lo sucedido y que le daban 21,1 segundos de margen a Ogier ante los cuatro tramos del domingo.

“¡Empiezo a conocer al animal! Sospechaba que iba a intentar un golpe. Así que paré (antes de la especial) y vi pasar a Seb con 4 neumáticos slick”, comentaba Ogier que había elegido 2 neumáticos de nieve combinados con 2 súper blandos.

No estaba convencido de que fuera la mejor opción, pero no quería que el rally se decidiera por la elección de neumáticos, quería que fuéramos con lo mismo y que ganase el mejor. Era el límite. ¡Treinta segundos más… y tiramos un penalti a cara o cruz!”, dijo Ogier. 

Loeb reconoció que se había “cabreado mucho” cuando le dijeron que Ogier había copiado la elección de neumáticos. “Lo vi. Perdía mucho tiempo en la bajada. No importa, el slick no era necesariamente la mejor opción. Pero me jodieron en mi propio juego. Hice que se pusiera los slicks y fue más rápido que yo”, acabó de explicar Loeb entre risas y guiños. 

Jaque mate de Loeb

Así las cosas y con una diferencia considerable a favor de Ogier la jornada final del Montecarlo 2022 se presentaba a priori con muchas expectativas y las apuestas decantadas para el francés de Toyota. Pero Loeb ya había avisado la noche anterior de que “no le descartaran en absoluto“, y así fue.

El tramo 14 de la prueba y primero de la jornada, La Penne / Collongues de 19.37km, ya veía la reacción de Loeb que marcaba un scratch de récord (sumaba su número 80 en el MonteCarlo y se convertía en el piloto con más tramos ganados en los 90 años de historia de la prueba) con el que recortaba 1,1 segundos su desventaja en la general.

Todos se encaminaban al siguiente tramo, Briançonnet / Entrevaux de 14.26km, en el que Ogier recuperaba terreno y le añadía 4,6 segundos a Loeb en la general. La diferencia crecía hasta los 24,6 segundos a falta de 2 especiales.

El penúltimo asalto era nuevamente el tramo de La Penne / Collongues, que va a quedar marcado en el registro histórico de Ogier que pinchaba el neumático delantero izquierdo de su Toyota a mitad de recorrido perdiendo 34,1 segundos respecto al crono marcado por Loeb. Ese golpe de teatro inesperado en el guión de Toyota y Ogier hacía que en el motorhome de M-Sport empezaran a enfriar las botellas para una posible celebración, ya que ahora Loeb era el nuevo líder con 9,5 segundos de ventaja.

Loeb salió muy concentrado al Power Stage de Briançonnet / Entrevaux sabiendo que debía administrar la ventaja sin cometer errores ni arriesgar. Por eso pilotó bajo control para acabar 4º justo por delante de Ogier al que le sumó otro 1,1 segundos y viendo como el joven Kalle Rovanperä se hacia con el scratch y sumaba los 5 puntos adicionales para el Mundial de pilotos.

Líder sin programa

Ahora resulta que Loeb es el líder del Mundial WRC, el de la era híbrida y sin un programa claro y definido de continuidad con el equipo M-Sport. Son 27 puntos los que ha sumado en el Montecarlo por 22 su “duelista” Séb Ogier.

Estoy muy contento. La verdad no me lo esperaba cuando llegué a Mónaco, pero ha sido una gran lucha. Ogier ha ido muy rápido y me ha obligado a apretar mucho“, comentaba Loeb nada más llegar al punto de control en Entrevaux.

A su lado exultante de alegría estaba Isabelle Galmiche, la nueva copiloto de Loeb que también ha hecho historia al ser la primera vez en los últimos 25 años que una mujer se sube a lo más alto del podio de vencedores de una prueba del Mundial de WRC. Esa última vez también tuvo como escenario el Rallye MonteCarlo (en el 1997) y sería Fabrizia Pons la que se subiera al escalón de ganadores junto a Piero Liatti y el Subaru Impreza WRC.

Ahora lo que queda es simplemente esperar si los responsables de M-Sport y Loeb llegan a algún acuerdo con el francés para estar presente en más pruebas del Mundial WRC. No va a ser nada fácil, ya que “Séb” tiene una agenda de competiciones muy apretada en 2022.

5 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí